Desde hace bastantes años son notorias las demandas de ciudadanos o asociaciones en Estados Unidos contra las multinacionales tabacaleras que se han traducido en cuantiosas indemnizaciones por casos de enfermedades mortales obligando a estas empresas a informar al gran público de las consecuencias funestas de sus productos.
A raíz de esto, el político y escritor estadounidense Christopher Buckley escribió la satírica novela Gracias por fumar (Thank You for Smoking) traducida a imágenes por el hijo del famoso Ivan Reitman, Jason, otrora director de Juno, y con un gran reparto encabezado por el carismático (y mejor actor) Aaron Eckhart, Maria Bello, J. K. Simmons, Rob Lowe, William H. Macy, Sam Elliott, Katie Holmes o el gran Robert Duvall.
La historia está protagonizada por Nick Naylor, vice-presidente dela Academia de Estudios del Tabaco, conglomerado perteneciente a las multinacionales del sector, la habilidad de Nick es hablar y convencer de que lo que hace es algo bueno, sintetizado perfectamente en tres momentos, el principio en el programa de televisión, la charla en la escuela de su hijo y su reunión con el personaje aquejado de cáncer interpretado por Sam Elliott.
La película se sustenta en dos principales aspectos, Aaron Eckhart, del que podría decirse que es media película ya que su personaje se come la pantalla durante casi todo el metraje y como no, de su director (y guionista) Jason Reitman, que pone en pantalla una sátira inteligente en la el espectador tendrá que decidir donde posicionarse y formarse su propia opinión a imagen y semejanza de lo que pregona Nick Naylor ya que cada grupo de personajes que aparecen, las tabacaleras, los anti-tabaco, el senador Finistirre (William H. Macy), los periodistas (representados por Katie Holmes) o los estudios de Hollywood (representados por Rob Lowe) no llegan a representar aspectos positivos a los que seguir a diferencia de Naylor, el único personaje coherente consigo mismo y con los espectadores, lo que provoca cierta empatía hacia él.
Con una duración ajustada, algo menos de hora y media, la película no guarda ningún respiro, como es lógico, todo se desarrolla de manera rápida pero no precipitada, virtud del director que sabe aguantar el tempo del film a pesar de los viajes que efectúa el protagonista, a Hollywood, parte de la película en la que se encuentra con el personaje de Rob Lowe, productor de cine y fanático de la cultura japonesa, extremo que se verá cuando a las cuatro de la mañana viste en kimono afirmando que solo duerme los domingos, o al sur para ver al Coronel (Robert Duvall), en un ambiente de claras reminiscencias precisamente sureñas que nos retrotrae a otros tiempos estadounidenses.
Además de lo expuesto anteriormente me quedo con las reuniones de los Mercaderes dela Muerte , con Naylor, y sus dos colegas (Maria Bello y David Koechner), representantes de la bebida y la venta de armas, interludios necesarios y refrescantes entre tres amigos dedicados a trabajos no precisamente populares (o si, la verdad) y J. K. Simmons, estupendo secundario visto en las tres entregas de Spider-Man y en la serie Oz, que aquí da vida a BR, el jefe directo de Nick.
A raíz de esto, el político y escritor estadounidense Christopher Buckley escribió la satírica novela Gracias por fumar (Thank You for Smoking) traducida a imágenes por el hijo del famoso Ivan Reitman, Jason, otrora director de Juno, y con un gran reparto encabezado por el carismático (y mejor actor) Aaron Eckhart, Maria Bello, J. K. Simmons, Rob Lowe, William H. Macy, Sam Elliott, Katie Holmes o el gran Robert Duvall.
La historia está protagonizada por Nick Naylor, vice-presidente de
La película se sustenta en dos principales aspectos, Aaron Eckhart, del que podría decirse que es media película ya que su personaje se come la pantalla durante casi todo el metraje y como no, de su director (y guionista) Jason Reitman, que pone en pantalla una sátira inteligente en la el espectador tendrá que decidir donde posicionarse y formarse su propia opinión a imagen y semejanza de lo que pregona Nick Naylor ya que cada grupo de personajes que aparecen, las tabacaleras, los anti-tabaco, el senador Finistirre (William H. Macy), los periodistas (representados por Katie Holmes) o los estudios de Hollywood (representados por Rob Lowe) no llegan a representar aspectos positivos a los que seguir a diferencia de Naylor, el único personaje coherente consigo mismo y con los espectadores, lo que provoca cierta empatía hacia él.
Con una duración ajustada, algo menos de hora y media, la película no guarda ningún respiro, como es lógico, todo se desarrolla de manera rápida pero no precipitada, virtud del director que sabe aguantar el tempo del film a pesar de los viajes que efectúa el protagonista, a Hollywood, parte de la película en la que se encuentra con el personaje de Rob Lowe, productor de cine y fanático de la cultura japonesa, extremo que se verá cuando a las cuatro de la mañana viste en kimono afirmando que solo duerme los domingos, o al sur para ver al Coronel (Robert Duvall), en un ambiente de claras reminiscencias precisamente sureñas que nos retrotrae a otros tiempos estadounidenses.
Además de lo expuesto anteriormente me quedo con las reuniones de los Mercaderes de
En suma, una muy recomendable película tocando un tema peliagudo dirigida con buen brío, con unas muy buenas interpretaciones en general y que, en particular, demuestra el estupendo talento de uno de los mejores actores de su generación.

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