lunes 2 de junio de 2008

El mes de... Johnnie To: Conspiración criminal (The Big Heat)



Desde hace unos pocos años Johnnie To es una referencia en el cine llegado de Hong Kong, sus películas han alcanzado el estatus de culto aunque rara vez han asomado la nariz más allá de festivales o canales alternativos como las descargas con programas de intercambio de archivos, de hecho tan sólo se han estrenado en cines su díptico sobre las triadas, Election y Election 2 y editado en formato doméstico un puñado de ellos, Breaking News, PTU, Fulltime Killer y las dos partes de Heroic Trio y Running Out of Time.


Pero la carrera de Johnnie To es larga y prolífica, curtido en el medio televisivo debutó en el cine en el año 1980 con The Enigmatic Case aunque luego no volvió a dirigir hasta unos años. En 1988 dirigio junto a Andrew Kam The Big Heat, una producción en plena fiebre del heroic bloodshed popularizado por John Woo,Tsui Hark (productor del film) o Ringo Lam con Chow Yun-Fat como cabeza visible de la interpretación de dichas obras y que nos llegó a España en los noventa en formato VHS.


Discernir sobre la autoría de la película es una dificil tarea, ¿es de Andrew Kam, de Johnnie To, de Tsui Hark, productor y director cuando el proyecto ya se había escapado de las manos, de todos o de ninguno?, lo que si que es cierto es que salvo momentos aislados no se puede uno comprometer a decir que es una producción de Johnnie To sin saberlo, violenta hasta la extenuación, es más la película comienza con una mano taladrada en primer plano, aparece también uno de los rasgos identificativos delcine hongkonés de los ochenta y primeros noventa, el compañerismo fraternal entre hombres, aquí en su máximo esplendor en la relación entre uno de los hombres del Inspector Wong y el policía malayo, pasando de pelearse a preocuparse del otro en momentos peligrosos.


Waipong Wong, interpretado de manera excepcional por Waise Lee, es el hilo conductor de la película, policía que comienza a tener un problema de salud que le conducirá a la retirada prematura, cosa que intentará evitar por cuanto tiene que detener a un criminal asesino de un ex-compañero suyo cueste lo que cueste, evitando los sobornos y recurrriendo a la fuerza que sea necesaria, en varias ocasiones extrema, como se puede ver en el segmento del hospital y más concretamente en el ascensor.


Tampoco exenta se encuentra la película de una lectura política, a menos de diez años para la devolución de Hong Kong a China los criminales se esfuerzan en encontrar la forma de ir cambiando su manera de hacer los negocios en la colonía ante el miedo del regreso a China y la política menos permisiva del regimen de Pekín, reflexión que se venia dando en el cine de Hong Kong pensando en la llegada de la censura igual que en la China Continental, situación que no llegó a darse, no al menos de la manera tan radical que se esperaba.


Volviendo al tema del protagonista, en esta ocasión se optó por no cargar el peso de la cinta en una superestrella del genero como Chow Yun-Fat, pero si es cierto que el policá malayo tiene un parecido más que razonable al arquetipo interpretado por Chow, fisicamente identico, todo el metraje mantiene puestas las gafas de sol y su aire chulesco que encajará a la perfección en el grupo de Wong, policias integros con un alto sentido del honor pero dispuestos a saltarse las normas para conseguir sus objetivos pase lo que pase.


Llegados a este punto dejaré claro que los puntos más flacos son un guión poco consistente y desaprovechado y las actuaciones, que quizás exceptuando al grupo de Wong y no a todos ellos ni en todo momento, no me llegan a convencer a pesar de no ser una película para grandes lucimientos siempre se echa de menos algo de carisma en la parte villana, pero lo suple con una acción y un ritmo trepidante de una serie de películas que marcaron una época tanto en la región china como en el resto del mundo dando a conocer una nueva época dorada del cine hongkonés tras el cine de artes marciales de los Shaw Brothers o la Golden Harvest.