A la hora de hablar de Jean-Claude Van Damme en el pequeño ciclo que le hemos dedicado, decidimos dividir los análisis globales de sus películas en dos categorias y asimismo en dos mensajes, las películas anteriores a Justa venganza, ésta incluida, y las posteriores.
Para establecer dicha división hemos tomado como referencia el hecho de después de que la citada Justa venganza, en 2005, se estrenase en cine, sus dos siguientes películas se editasen directamente en dvd , algo insólito para el actor belga y debido a, en primer lugar, la perdida de público y, lo más importante, a obrar los derechos en propiedad de Sony, reticente a estrenar este tipo de películas en cine dado su catálogo de grandes producciones. Después de eso, Desafio a la muerte se estrenó en cine hasta que Sony ha vuelto a editar su última película, (a la espera de J.C.V.D.) El Patrullero: Patrulla fronteriza, también en formato doméstico.
Tras esta breve introducción comenzaremos la primera tanda de comentarios sobre las películas del astro belga:
Cyborg (1989), de Albert Pyun, fechada un año después que Contacto sangriento y el mismo que Kickboxer, Cyborg es una película muy mal envejecida con un argumento irrisorio y una realización completamente ineficaz (obra de Albert Pyun, responsable de varios desaguisados en forma de películas) y que nos muestra a Van Damme rodeado de un plantel de patéticos intérpretes y con un presupuesto ínfimo que ni siquiera se compensa con un poco de originalidad dando lugar a un pastiche del genero futurista apocalíptico tan en boga en los primeros ochenta, sobre todo a traves de producciones italianas de bajo presupuesto.
Soldado de fortuna (1998), de Peter MacDonald, en esta ocasión Van Damme nos plantea una película de aventuras ambientada en los años 20 en Marsella y su posterior huida y reclutamiento en la Legión Extranjera para desaparecer lo que le llevará al Marruecos colonial francés para defender una posición en un fuerte que se tornará un infierno. Sin ser una gran película si consigue su objetivo de entretener aunque fracasa en su intento de ser emotiva y no llega a mostrarnos las habilidades de Van Damme en la lucha cuerpo a cuerpo ya que la mayoría de la acción viene a traves de las armas de fuego. En el reparto destacan Adewale Akinnuoye-Agbaje (el Sr. Eko de Perdidos o el Adebisi de Oz), Nicholas Farrell (el Horatio del Hamlet de Kenneth Branagh) o Jim Carter (mítico Torre Eiffel de Top Secret).
Van Damme's Inferno (1999) de John G. Avildsen, el otrora director de Rocky y Karate Kid dirigió aquí los destinos de Van Damme en una película claramente inspirada en Yojimbo de Kurosawa, de hecho al final del film hay una referencia a ese hecho, pero más orientada a la acción pura y dura. La película contiene un sinfin de escenas cómicas que en un primer momento te hacen dudar de si están buscadas o no, aunque uno se inclina por pensar que si lo están y como norma habitual en el cine de Van Damme ofrece una serie de golpes y movimientos nunca visto antes que se convierten en una delicia para el fan del cine de acción. A destacar la presencia del fallecido Pat Morita, por siempre el Profesor Miyagi.
Replicant (2001), de Ringo Lam, en su segunda colaboración con Jean-Claude nos metia de lleno en una mezcla de ciencia-ficción y acción, coctel variado que prometía grandes dosis de diversión y a fe que lo consigue. Apoyado en una dirección dinámica el director de Hong Kong y uno de los grandes renovadores del cine de acción de la ex-colonia británica a finales de los ochenta y principios de los noventa nos ofrece a un Van Damme de villano, papel que no interpretaba el actor europeo desde Black Eagle (Águila negra), un villano sanguinario perseguido por el policía interpretado por Michael Rooker, llamado Riley, imposible de atrapar, la única esperanza será un clon creado del propio asesino que comparte un vínculo telepático con él y al que Riley tendrá que proteger y ayudar para conseguir sus fines. Además de las escenas de acción, plenamente conseguidas, la interpretación de Van Damme brilla con luz propia en su doble papel de asesino mortal y sin escrúpulos y de clon un poco retrasado, ¿el problema?, el de siempre, no se llegó a apreciar los esfuerzos de Van Damme por mostrar una versatilidad coherente y competente que interpretada por otro y en otro tipo de película quien sabe si hubiera ganado algún premio.
Justa venganza (2004) de Philippe Martinez, aunque comenzada por Ringo Lam, en la que fue su (pequeña) última colaboración con Van Damme es una historia de venganza típica aderazada con elementos orientales como la mafia china, peleas, tiroteos, persecuciones y una escena de tortura que pone la piel de gallina. Inmersa en un caso de inmigración ilegal china, la esposa del protagonista, Ben Foster, agente de inmigración, será asesinada y su hijo secuestrado por las triadas chinas, dirigidas por el gran actor hongkonés Simon Yam, lo que provocará su sed de venganza contra este. Ayudado por sus antiguos compañeros de la mafia marsellesa, Foster escarbará en el sub-mundo de la mafia china hasta dar con el peligroso lider pasando por encima de quien haga falta, de nuevo, y como no, ofreciendonos una ración de golpes nunca vistos y haciendo gala de una de las películas más sanguinarias del belga, además de una interpretación muy cuidada, cosa que siempre se le podrá agradecer a Van Damme, sus ganas de progresar.
Para establecer dicha división hemos tomado como referencia el hecho de después de que la citada Justa venganza, en 2005, se estrenase en cine, sus dos siguientes películas se editasen directamente en dvd , algo insólito para el actor belga y debido a, en primer lugar, la perdida de público y, lo más importante, a obrar los derechos en propiedad de Sony, reticente a estrenar este tipo de películas en cine dado su catálogo de grandes producciones. Después de eso, Desafio a la muerte se estrenó en cine hasta que Sony ha vuelto a editar su última película, (a la espera de J.C.V.D.) El Patrullero: Patrulla fronteriza, también en formato doméstico.
Tras esta breve introducción comenzaremos la primera tanda de comentarios sobre las películas del astro belga:
Cyborg (1989), de Albert Pyun, fechada un año después que Contacto sangriento y el mismo que Kickboxer, Cyborg es una película muy mal envejecida con un argumento irrisorio y una realización completamente ineficaz (obra de Albert Pyun, responsable de varios desaguisados en forma de películas) y que nos muestra a Van Damme rodeado de un plantel de patéticos intérpretes y con un presupuesto ínfimo que ni siquiera se compensa con un poco de originalidad dando lugar a un pastiche del genero futurista apocalíptico tan en boga en los primeros ochenta, sobre todo a traves de producciones italianas de bajo presupuesto.
Soldado de fortuna (1998), de Peter MacDonald, en esta ocasión Van Damme nos plantea una película de aventuras ambientada en los años 20 en Marsella y su posterior huida y reclutamiento en la Legión Extranjera para desaparecer lo que le llevará al Marruecos colonial francés para defender una posición en un fuerte que se tornará un infierno. Sin ser una gran película si consigue su objetivo de entretener aunque fracasa en su intento de ser emotiva y no llega a mostrarnos las habilidades de Van Damme en la lucha cuerpo a cuerpo ya que la mayoría de la acción viene a traves de las armas de fuego. En el reparto destacan Adewale Akinnuoye-Agbaje (el Sr. Eko de Perdidos o el Adebisi de Oz), Nicholas Farrell (el Horatio del Hamlet de Kenneth Branagh) o Jim Carter (mítico Torre Eiffel de Top Secret).
Van Damme's Inferno (1999) de John G. Avildsen, el otrora director de Rocky y Karate Kid dirigió aquí los destinos de Van Damme en una película claramente inspirada en Yojimbo de Kurosawa, de hecho al final del film hay una referencia a ese hecho, pero más orientada a la acción pura y dura. La película contiene un sinfin de escenas cómicas que en un primer momento te hacen dudar de si están buscadas o no, aunque uno se inclina por pensar que si lo están y como norma habitual en el cine de Van Damme ofrece una serie de golpes y movimientos nunca visto antes que se convierten en una delicia para el fan del cine de acción. A destacar la presencia del fallecido Pat Morita, por siempre el Profesor Miyagi.
Replicant (2001), de Ringo Lam, en su segunda colaboración con Jean-Claude nos metia de lleno en una mezcla de ciencia-ficción y acción, coctel variado que prometía grandes dosis de diversión y a fe que lo consigue. Apoyado en una dirección dinámica el director de Hong Kong y uno de los grandes renovadores del cine de acción de la ex-colonia británica a finales de los ochenta y principios de los noventa nos ofrece a un Van Damme de villano, papel que no interpretaba el actor europeo desde Black Eagle (Águila negra), un villano sanguinario perseguido por el policía interpretado por Michael Rooker, llamado Riley, imposible de atrapar, la única esperanza será un clon creado del propio asesino que comparte un vínculo telepático con él y al que Riley tendrá que proteger y ayudar para conseguir sus fines. Además de las escenas de acción, plenamente conseguidas, la interpretación de Van Damme brilla con luz propia en su doble papel de asesino mortal y sin escrúpulos y de clon un poco retrasado, ¿el problema?, el de siempre, no se llegó a apreciar los esfuerzos de Van Damme por mostrar una versatilidad coherente y competente que interpretada por otro y en otro tipo de película quien sabe si hubiera ganado algún premio.
Justa venganza (2004) de Philippe Martinez, aunque comenzada por Ringo Lam, en la que fue su (pequeña) última colaboración con Van Damme es una historia de venganza típica aderazada con elementos orientales como la mafia china, peleas, tiroteos, persecuciones y una escena de tortura que pone la piel de gallina. Inmersa en un caso de inmigración ilegal china, la esposa del protagonista, Ben Foster, agente de inmigración, será asesinada y su hijo secuestrado por las triadas chinas, dirigidas por el gran actor hongkonés Simon Yam, lo que provocará su sed de venganza contra este. Ayudado por sus antiguos compañeros de la mafia marsellesa, Foster escarbará en el sub-mundo de la mafia china hasta dar con el peligroso lider pasando por encima de quien haga falta, de nuevo, y como no, ofreciendonos una ración de golpes nunca vistos y haciendo gala de una de las películas más sanguinarias del belga, además de una interpretación muy cuidada, cosa que siempre se le podrá agradecer a Van Damme, sus ganas de progresar.





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